El transporte neumático en fase densa se utiliza en todos aquellos sectores que manipulen sólidos granulados o pulverulentos. Su característica principal es la baja velocidad de transporte, y esta ventaja lo hace apropiado a una amplia gama de industrias.
Se recomienda principalmente en aquellos casos donde se requieran altas capacidades de transporte (hasta 300 Tn), largas distancias (hasta 1.000 m), una manipulación cuidadosa del producto, o las características de abrasividad del producto lo precisen. Tiene aplicaciones en sectores como alimentario, químico, plásticos, minerales, cerámico, cemento, tratamiento de residuos y medioambiente.
El principio operativo de sistema de transporte neumático en fase densa es la baja velocidad de transporte del material, entre 2 y 12m/s. El recipiente a presión se llena desde la parte superior por gravedad, procediendo, de un silo, tolva descargasacos, o estación de descarga de big-bags. Una vez lleno, se cierra la válvula de entrada y el aire comprimido de transporte requerido se aplica al interior del recipiente.
Este aire puede proceder del suministro general o ser generado directamente por un compresor. Según la aplicación y necesidades, la presión del aire comprimido máxima se encontrará entre 2 y 4 bar. La distribución del aire comprimido al producto o al by-pass es controlada y regulada por una unidad de control, con la finalidad de una máxima optimización. Una válvula anti-retorno asegura la seguridad y fiabilidad del sistema. Solo cuando la señal de vaciado del transporte así lo indique, se inicia un nuevo ciclo de llenado del deposito a presión.
En aquellos casos que se precise, el estado de fluidización del sólido a transportar se mantiene mediante un suministro de aire secundario a la tubería. El resultado es una menor consumo de aire comprimido y una importante reducción de la fricción entre la tubería y el producto.